← Volver
Procedimiento HALO · Checklist

Sonda de balón esofagogástrico

La sonda de taponamiento —Sengstaken-Blakemore, Minnesota o Linton-Nachlas— no trata nada: compra horas. Se instala cuando la hemorragia variceal no se controla con el fármaco vasoactivo y la endoscopia, o cuando la endoscopia no es posible ahora, y su único objetivo es llegar vivo al tratamiento definitivo (ligadura, stent esofágico, TIPS o traslado) dentro de 24 horas. Es un procedimiento con cifras incómodas y hay que conocerlas antes de empezar: en el metaanálisis de terapias puente, el taponamiento con balón falló en controlar el sangrado en 35,5 % de los casos, tuvo eventos adversos en más del 20 % y 9,7 % de esos eventos terminaron en muerte. Dos decisiones concentran casi todo ese riesgo: intubar antes de instalar —la aspiración es la complicación clásica y se previene con la vía aérea— y no inflar nunca el balón gástrico sin saber que está en el estómago, porque inflarlo en el esófago lo rompe y mata. Aquí están la indicación, la preparación en paralelo, el armado de la mesa, la inserción, el inflado escalonado con tracción, el balón esofágico, las 24 horas de reloj y el retiro.

01
¿Es el momento del balón?
Indicación, contraindicaciones y el plan de salida antes de instalar
0/6
ℹ️ El balón es un puente, no un tratamiento. El consenso de Baveno VII lo sitúa exclusivamente como medida temporal en la hemorragia variceal refractaria, por un máximo de 24 horas, con el paciente en una unidad de cuidados intensivos y con vía aérea protegida, y señala que donde esté disponible el stent esofágico metálico autoexpandible es preferible. Instalar un balón sin haber nombrado en voz alta qué viene después —y a qué hora— es la forma más común de que las 24 horas se cumplan sin que nadie haya organizado nada.
Cuándo sí
🩸Hemorragia variceal que no se controla pese a fármaco vasoactivo esplácnico y terapia endoscópica. Es el escenario clásico: ocurre en torno al 10–20 % de los episodios de sangrado variceal agudo.
🌊Exanguinación que impide la endoscopia: el campo está lleno de sangre, no se ve nada, o el paciente no tolera el procedimiento. El balón permite lavar, estabilizar y volver a mirar.
🌙Endoscopia no disponible ahora —sin endoscopista de turno, sin torre, de madrugada— en un paciente que se está desangrando. La alternativa real no es una endoscopia mejor: es ninguna.
🚑Puente al traslado hacia un centro con endoscopia terapéutica, radiología intervencional o TIPS. Si tu hospital no tiene el tratamiento definitivo, el traslado es el tratamiento y el balón es lo que permite hacerlo.
🎈Várices gástricas fúndicas: lo que comprime es el balón gástrico traccionado —sonda de Linton-Nachlas, o el balón gástrico de la Sengstaken/Minnesota—. El balón esofágico no sirve para várices del fondo gástrico.
Cuándo no, o no todavía
🫁Sin vía aérea protegida. No es un detalle logístico: en la serie de 151 episodios del Hospital Clínic, la única complicación grave fue la aspiración pulmonar (10 %), se asoció al grado de encefalopatía y se previno con intubación orotraqueal previa al taponamiento. Si no puedes asegurar la vía aérea, resuelve eso primero.
🛑Sangrado ya controlado. No se instala «por si acaso»: el balón solo acumula riesgo cuando no hay sangrado que comprimir.
❓Origen no variceal. Está diseñado para várices. En hemorragia no variceal (úlcera, Mallory-Weiss, tumor) su uso es excepcional y fuera de indicación; hay reportes de rescate, no una recomendación. Verificar con protocolo institucional.
🔪Cirugía esofagogástrica reciente, estenosis esofágica conocida o sospecha de perforación esofágica: contraindicaciones relativas o absolutas según el caso. Verificar con protocolo institucional y, si hay tiempo, discutir con cirugía o gastroenterología.
🧭Sin plan de salida nombrado. No es una contraindicación formal, pero sí una trampa: antes de inflar, alguien debe decir en voz alta qué tratamiento definitivo se va a hacer, dónde y a qué hora.
Confirmación
02
Lo que corre en paralelo mientras se arma el balón
Vía aérea, volumen, fármacos, antibiótico y llamadas — todo al mismo tiempo
0/8
⚠️ Intubar antes, no después. El paciente que necesita un balón está vomitando sangre, con encefalopatía, y va a recibir una sonda gruesa por la boca con maniobras que provocan náusea. La serie de 151 episodios consecutivos de taponamiento mostró aspiración pulmonar en el 10 %, asociada al grado de encefalopatía y prevenida por la intubación orotraqueal previa. La discusión sobre intubar o no antes de una endoscopia en hemorragia digestiva no es esta discusión: aquí la vía aérea es parte del procedimiento.
Los cinco frentes
🫁Vía aérea: intubación con secuencia rápida por el operador más experimentado, aspiración potente lista y doble sistema de aspiración. Cabecera a 30–45° una vez intubado. Sedación y analgesia suficientes: una sonda de taponamiento con tracción no se tolera despierto.
🩸Circulación: dos vías gruesas o acceso central, protocolo de transfusión masiva activado si corresponde, calentador de fluidos, calcio y control de la temperatura. La meta transfusional es restrictiva (hemoglobina ~7 g/dL): sobretransfundir sube la presión portal y favorece el resangrado.
💉Fármaco vasoactivo esplácnico, ya: terlipresina 2 mg IV cada 4 h las primeras 48 h (luego 1 mg cada 4 h), u octreotida 50 µg en bolo seguido de 50 µg/h donde no haya terlipresina. No se suspende porque se instaló el balón: actúan sobre mecanismos distintos.
🦠Antibiótico profiláctico: ceftriaxona 1 g IV cada 24 h es el esquema habitual en cirrosis con hemorragia digestiva; ajustar a la epidemiología y resistencia locales. Verificar con protocolo institucional.
📞Llamadas en paralelo: endoscopia, unidad de cuidados intensivos, radiología intervencional (TIPS), banco de sangre y —si el centro no tiene tratamiento definitivo— activación del traslado ahora, no cuando el balón ya esté puesto.
🧪 Coagulopatía: la corrección rutinaria del INR con plasma no está recomendada en la hemorragia variceal —el INR no mide el riesgo de sangrado en cirrosis y el volumen de plasma sube la presión portal—. Los umbrales de plaquetas y fibrinógeno, el uso de concentrado de fibrinógeno o de antifibrinolíticos y el manejo del paciente anticoagulado deben seguir el protocolo institucional.
Checklist de preparación
03
Cronómetro, hitos y roles
El reloj parte cuando se decide poner el balón
00:00
Detenido · parte el reloj cuando se decide instalar el balón
⚠️ Ninguna de estas metas es un estándar validado, con una excepción parcial: en un taller de simulación con 28 residentes de urgencia, el tiempo promedio de inserción del dispositivo fue de 3 minutos y 49 segundos —sobre un simulador, con el paciente ya preparado—. El resto del reparto de hitos es una distribución razonable propuesta para esta página y debe ajustarse al protocolo institucional. El único plazo con respaldo de consenso es el otro reloj: el de las 24 horas de permanencia máxima.
Roles mínimos
1Operador: inserta la sonda y la posiciona. No suelta la sonda hasta que esté fijada.
2Ayudante de balones: infla en incrementos cuando el operador lo pide, clampea, controla la presión del balón esofágico con el manómetro y dice en voz alta cada volumen y cada presión.
3Vía aérea: el que intubó se queda con la vía aérea, la aspiración y la sedación.
4Registro: anota hora de inflado, volumen del balón gástrico, presión del esofágico, profundidad marcada, tracción aplicada y hora límite de las 24 horas.
04
Qué sonda es y cómo se arma la mesa
Tres dispositivos distintos, y la prueba de balones que nunca se salta
0/8
Sengstaken-Blakemore 3 lúmenes · 2 balones balón esofágico (30–45 mmHg) balón gástrico aspiración gástrica no aspira el esófago Minnesota 4 lúmenes · 2 balones aspiración esofágica balón esofágico balón gástrico aspiración gástrica preferible si está Linton-Nachlas 1 balón gástrico grande aspiración esofágica balón gástrico de gran volumen várices gástricas
Esquema orientativo, no una ilustración a escala. Los tres dispositivos se instalan igual; cambian los balones y los puertos. Los volúmenes y presiones exactos los define el inserto del fabricante del kit disponible en el servicio: léelo antes, no durante.
SondaBalones y puertosCuándo y qué cuidar
Sengstaken-Blakemore 3 lúmenes: balón gástrico, balón esofágico y aspiración gástrica. Balón gástrico habitualmente 250–500 mL de aire según el modelo La más difundida. No tiene puerto de aspiración esofágica: la saliva y la sangre se acumulan sobre el balón esofágico y aumentan el riesgo de aspiración. Solución convencional: pasar una sonda nasogástrica adicional hasta justo por encima del balón esofágico y aspirarla de forma continua o intermitente.
Minnesota 4 lúmenes: agrega la aspiración esofágica por encima del balón esofágico. Balón gástrico de mayor volumen que la Sengstaken en la mayoría de los modelos Preferible cuando está disponible, justamente porque resuelve el problema anterior con un puerto propio. Se maneja exactamente igual.
Linton-Nachlas Un solo balón gástrico de gran volumen (sin balón esofágico), con aspiración gástrica y esofágica Pensada para várices gástricas fúndicas, donde lo que comprime es el balón gástrico traccionado contra el cardias. Hemostasia del 88 % en la serie de 33 episodios gástricos del Hospital Clínic. Rara vez disponible: verificar qué hay realmente en el servicio.
La mesa
💉Dos o tres jeringas de 50–60 mL de cono catéter (las de rosca no calzan en todos los puertos), suero fisiológico y lubricante abundante.
🗜️Clamps o pinzas con protección de goma para cada lumen —o los tapones que trae el kit— y llaves de tres pasos.
📏Manómetro para el balón esofágico: manómetro aneroide o esfigmomanómetro conectado con llave de tres pasos. El balón esofágico se infla por presión, no por volumen.
🔦Laringoscopio o videolaringoscopio y pinza Magill para dirigir la punta al esófago, y un bougie como estilete externo si la sonda se enrolla en la orofaringe.
⚖️Sistema de tracción: bolsa de suero de 500 mL a 1 L, cordón o venda, y una polea improvisada en el soporte de suero o en la baranda de la camilla. Algunos servicios usan un casco de tracción. El peso exacto y el método se ajustan al protocolo institucional.
✂️Tijera pegada a la cabecera de la cama. No en el carro, no en el bolsillo: a la vista, junto al paciente. Si el balón migra y obstruye la vía aérea, la maniobra es cortar la sonda de un tijeretazo —corta todos los lúmenes a la vez— y retirarla.
🏷️Cinta adhesiva y marcador para rotular cada puerto (GÁSTRICO / ESOFÁGICO / ASPIRACIÓN) y marcar la profundidad en la arcada dentaria. Confundir puertos es cómo se infla el balón equivocado.
🧊Truco convencional: enfriar la sonda —refrigerada o en suero frío— la rigidiza y facilita el paso. Es práctica habitual descrita en textos de procedimientos, sin estudios comparativos.
🎈 La prueba de balones no se salta nunca, aunque el paciente se esté desangrando. Un balón con fuga descubierto dentro del paciente cuesta repetir todo el procedimiento; descubierto sobre la mesa cuesta treinta segundos.
Checklist de preparación de la sonda
05
Inserción, paso a paso
Por la boca, con laringoscopio, hasta 50 cm — y confirmar antes de inflar
0/7
Trayecto · vista sagital paciente intubado · cabecera 30–45° tubo endotraqueal esófago diafragma estómago balón gástrico por debajo del diafragma marca ~50 cm en la arcada dentaria Antes de inflar del todo 1 · aspirar contenido gástrico 2 · inflar 50 mL y confirmar 3 · radiografía: el balón bajo el diafragma, no en el tórax La auscultación NO confirma la posición. Dolor o resistencia al inflar = parar y desinflar.
Esquema orientativo, no una ilustración anatómica a escala. La profundidad de ~50 cm en la arcada es una referencia habitual para asegurar que el balón gástrico quedó en el estómago; no sustituye la confirmación radiográfica.
Los pasos
1Vía oral, no nasal. En urgencia la boca permite una sonda más gruesa, es más rápida y evita la epistaxis en un paciente coagulopático, que puede terminar siendo un segundo foco de sangrado difícil de controlar. Colocar un bloque de mordida o fijar de modo que el paciente no ocluya la sonda.
2Laringoscopia directa o video, con pinza Magill, para dirigir la punta hacia el esófago bajo visión. Insertar a ciegas es lo que hace que la sonda se enrolle en la orofaringe o se vaya a la tráquea.
3Si la sonda se enrolla: el bougie como estilete externo. Técnica descrita en una serie de 4 casos (3 Minnesota, 1 Sengstaken): se introduce el extremo recto del bougie unos 0,5 cm dentro del puerto de aspiración gástrica más proximal y se usa para empujar la sonda hacia el esófago bajo visión laringoscópica; el bougie se retira con suavidad una vez inflado el balón gástrico y hecha la tracción. Serie pequeña, sin complicaciones reportadas: es un recurso, no un estándar.
4Avanzar hasta ~50 cm medidos en la arcada dentaria, más allá de la marca del balón gástrico. Avanzar de más es seguro; avanzar de menos es lo peligroso.
5Aspirar por el puerto gástrico: obtener contenido gástrico o sangre apoya la posición. La auscultación epigástrica del burbujeo no es confirmación suficiente.
6Confirmar antes del inflado completo: inflar 50 mL de aire en el balón gástrico y tomar la radiografía —portátil, al lado de la camilla—. El balón debe verse bajo el diafragma. Solo entonces se completa el inflado (sección 06).
🧭 ¿Y si no hay radiografía disponible en ese minuto? El principio no cambia: nadie infla a ciegas. Las alternativas son inflar los primeros 50 mL y buscar dolor, resistencia o desplazamiento (en el paciente sedado: taquicardia súbita, hipertensión, resistencia al émbolo), y —donde haya operador entrenado— visualizar el balón en el antro gástrico con ecografía. Ninguna de estas alternativas está validada como equivalente a la radiografía: son lo que hay cuando el paciente no puede esperar. Verificar la conducta con el protocolo institucional.
Checklist de inserción
06
Inflado del balón gástrico y tracción
El paso que controla el sangrado — y el que mata si se hace en el esófago
0/8
☠️ Inflar el balón gástrico dentro del esófago lo rompe. En la serie clásica de 50 episodios de taponamiento, la rotura esofágica por inflado del balón gástrico en el esófago causó 3 muertes (8 % de los episodios). Es la complicación más letal del procedimiento y es completamente evitable: posición confirmada, inflado escalonado, y parar ante cualquier dolor o resistencia. En el paciente sedado el equivalente del dolor es la taquicardia o hipertensión súbitas, la agitación o la resistencia inesperada del émbolo: si aparece, se desinfla y se reevalúa la posición.
Correcto · balón en el estómago diafragma várices del cardias comprimidas tracción ~0,5–1 kg El balón, inflado bajo el diafragma y traccionado, se apoya en el cardias y comprime las várices desde abajo. Error letal · balón en el esófago diafragma El esófago no tolera el volumen del balón gástrico: se desgarra. Se evita con: posición confirmada, inflado en escalones y parar ante dolor o resistencia. 3 muertes en 50 episodios (8 %).
Esquema orientativo, no una ilustración anatómica a escala. La hemostasia la produce el balón gástrico traccionado contra el cardias; el balón esofágico es un segundo tiempo que solo se usa si el sangrado continúa.
La secuencia de inflado
1Primeros 50 mL de aire y confirmación de posición (sección 05). Nunca se pasa de aquí sin confirmar.
2Completar en escalones de ~100 mL hasta el volumen que indica el inserto del kit. Como orden de magnitud, los balones gástricos de las sondas de Sengstaken-Blakemore suelen inflarse con 250–500 mL de aire, los de Minnesota con volúmenes mayores y el de Linton-Nachlas con hasta ~600 mL. El número que manda es el del fabricante del kit disponible: verificar.
3Aire, no agua ni suero, salvo que el fabricante indique otra cosa: el aire permite desinflar rápido, que es exactamente lo que hace falta en una emergencia. Verificar con el inserto y con el protocolo institucional.
4Clampear el puerto del balón gástrico y dejarlo rotulado con el volumen y la hora.
5Retirar con suavidad hasta sentir el tope: el balón se apoya en el cardias. No es un tirón, es una tracción sostenida hasta la resistencia.
6Aplicar tracción continua de ~0,5 a 1 kg con una bolsa de suero sobre una polea, o con el sistema que use el servicio. La magnitud exacta del peso, el método de fijación y la duración de la tracción varían entre protocolos y no están estandarizados: verificar con protocolo institucional. Demasiada tracción produce necrosis de la mucosa y migración; muy poca no comprime nada.
7Marcar la profundidad en la arcada con cinta y marcador, fotografiarla o anotarla en la ficha. Esa marca es el detector de migración en los controles siguientes.
8Reevaluar el sangrado por el puerto de aspiración gástrica: en la mayoría de los casos el sangrado se detiene solo con el balón gástrico. Si se detuvo, no se infla el balón esofágico.
📈 Lo que se puede esperar. En la serie de 151 episodios, la hemostasia mantenida al menos 24 horas se logró en el 91,5 % de los tratados con Sengstaken-Blakemore por várices esofágicas y en el 88 % de los tratados con Linton-Nachlas por várices gástricas; un ensayo aleatorizado posterior mostró eficacia hemostática del 86,5 % con taponamiento. Pero la hemostasia permanente fue solo del 47,7 %: aproximadamente la mitad vuelve a sangrar al desinflar. Esa cifra es la razón de que el balón solo tenga sentido con un tratamiento definitivo organizado.
Checklist de inflado
07
Balón esofágico: solo si sigue sangrando
Se infla por presión, se controla con manómetro y es el que produce necrosis
0/5
ℹ️ Es un segundo tiempo, no parte del primero. El balón esofágico se infla únicamente si el sangrado continúa con el balón gástrico inflado y traccionado. Es el que produce la isquemia de la mucosa esofágica y, con ella, la ulceración, la necrosis y la perforación tardía. Cada minuto que está inflado cuenta.
Cómo
📏Se infla por presión, con manómetro —no por volumen—. El rango convencional es de 30 a 45 mmHg: suficiente para exceder la presión de las várices, por debajo de la presión de perfusión de la mucosa. Verificar el rango con el inserto del kit y el protocolo institucional.
⏱️Control de presión al menos cada hora, registrado. Una presión que cae sugiere fuga o migración; una presión que sube sin que nadie infle sugiere desplazamiento o cambio de posición del paciente.
🫧Usar la presión mínima que detiene el sangrado y reducirla en cuanto el sangrado ceda.
🧻Aspirar por encima del balón: puerto esofágico de la Minnesota, o sonda nasogástrica colocada justo por encima del balón en la Sengstaken-Blakemore. Es lo que evita que la saliva y la sangre represadas terminen en el pulmón.
🔁Desinflado intermitente: varios protocolos desinflan brevemente el balón esofágico cada 6–8 horas para reducir la isquemia de la mucosa, y muchos recomiendan desinflarlo antes que el gástrico y mucho antes de las 24 horas. No hay evidencia comparativa que defina el esquema óptimo: verificar con protocolo institucional.
🛑 Nunca se infla el balón esofágico si no está confirmada la posición del gástrico. Y si el balón gástrico se desinfla o se sospecha migración, lo primero que se desinfla es el esofágico: un balón esofágico inflado con el gástrico suelto puede subir y ocluir la vía aérea.
Checklist del balón esofágico
08
Las 24 horas: vigilancia y plan de salida
Lo que se hace mientras el balón está puesto — y lo que tiene que estar listo al final
0/7
⏳ Máximo 24 horas. Es el plazo del consenso de Baveno VII, y no se cumple solo: alguien tiene que escribir la hora de inflado en la pizarra, calcular la hora límite y hacerse cargo de que a esa hora exista un tratamiento definitivo hecho o en curso. El balón no se «deja puesto a ver cómo evoluciona».
Vigilancia
🏥UCI, siempre, con monitorización continua, sedoanalgesia, cabecera a 30–45° y la tijera a la cabecera.
📍Marca de profundidad revisada en cada turno y tras cada movilización, traslado o cambio de posición. Una marca que se movió es una migración hasta que se demuestre lo contrario.
🫁Dificultad respiratoria súbita, estridor o desaturación en el paciente no intubado, o presiones de vía aérea nuevas en el intubado: sospechar migración del balón → cortar la sonda con la tijera y retirarla, sin perder tiempo desinflando puerto por puerto.
💢Dolor torácico nuevo, enfisema subcutáneo, derrame pleural o fiebre inexplicada: sospechar perforación esofágica. Imagen y cirugía ahora.
🩸Débito por los puertos de aspiración cuantificado y registrado: es el marcador de si el taponamiento está funcionando.
🧪Sigue todo lo demás: vasoactivo esplácnico, antibiótico, transfusión con meta restrictiva, control de la encefalopatía, lactulosa cuando corresponda y búsqueda de precipitantes (infección, peritonitis bacteriana espontánea).
Las salidas
SalidaQué esCuándo
Endoscopia terapéutica Ligadura con bandas de las várices esofágicas, o cianoacrilato en várices gástricas donde haya experiencia La salida habitual: se programa apenas el paciente está estabilizado, con el balón aún puesto y el equipo preparado para desinflar en la sala de endoscopia o en la UCI.
Stent esofágico autoexpandible Prótesis metálica cubierta específica para várices esofágicas Donde esté disponible, es preferible al balón: en el ensayo aleatorizado que los comparó, el éxito terapéutico fue 66 % con stent frente a 20 % con balón, con mejor control del sangrado (85 % vs 47 %) y menos eventos adversos graves. Puede permanecer días, lo que da tiempo real para organizar el TIPS. No sirve para várices gástricas fúndicas.
TIPS de rescate Cortocircuito portosistémico intrahepático transyugular Es el tratamiento que resuelve el sangrado refractario porque descomprime el sistema portal. Decisión conjunta con hepatología y radiología intervencional.
Traslado Derivación a un centro con endoscopia terapéutica, radiología intervencional o TIPS Si tu centro no tiene tratamiento definitivo, el traslado es el tratamiento. Se activa al instalar el balón, no cuando se acaban las 24 horas. Trasladar con balón exige vía aérea asegurada, tracción fijada, tijera en la ambulancia y el equipo informado de cómo cortar.
Checklist de las 24 horas
09
Desinflado y retiro
El momento de más riesgo de resangrado — y la maniobra de emergencia
0/6
🔄 Cerca de la mitad de los pacientes vuelve a sangrar al desinflar —hemostasia permanente del 47,7 % en la serie de 151 episodios—. Por eso el desinflado no se hace de madrugada, solo y sin plan: se hace donde y cuando el tratamiento definitivo pueda ejecutarse de inmediato, con el equipo presente, sangre disponible y la vía aérea asegurada.
Orden del desinflado
1Primero el balón esofágico, si estaba inflado, y observar. Es el que más daña la mucosa y el primero que sobra.
2Después se libera la tracción y se observa un período antes de tocar el balón gástrico.
3Por último el balón gástrico, dejando la sonda en su sitio, desinflada, durante un período de observación antes de retirarla: si resangra, ya está puesta y se vuelve a inflar sin repetir la inserción.
⏲️Los intervalos exactos entre cada paso y el tiempo de observación con la sonda desinflada varían entre protocolos y no están estandarizados —se describen desde algunas horas hasta cerca de 24—. Verificar con protocolo institucional.
✅Condiciones para desinflar: sangrado controlado, hemodinamia estable, vía aérea asegurada, sangre disponible, equipo y sala de endoscopia o pabellón listos, y el tratamiento definitivo decidido.
✂️ Maniobra de emergencia: cortar. Si el balón migra hacia la hipofaringe y compromete la vía aérea, la conducta es cortar la sonda de un tijeretazo por encima de la boca —el corte atraviesa todos los lúmenes a la vez y los balones se desinflan— y retirarla. No es el momento de buscar la jeringa correcta. Esa es la razón de que la tijera esté pegada a la cabecera desde el primer minuto.
Checklist de retiro
10
Complicaciones, errores y qué tan seguros estamos
Lo que sale mal, y la letra chica de la evidencia
ComplicaciónCómo se evita y qué hacer
Rotura esofágica La más letal. Casi siempre por inflar el balón gástrico dentro del esófago: 3 muertes en 50 episodios (8 %) en la serie clásica. Se evita con confirmación de posición, inflado escalonado y detención ante dolor o resistencia. Si ocurre: cirugía y cuidados intensivos ahora.
Aspiración pulmonar La más frecuente: 10 % en la serie de 151 episodios, asociada a la encefalopatía y prevenida por la intubación previa. Se reduce además con cabecera elevada y aspiración por encima del balón esofágico.
Migración y obstrucción de la vía aérea Por tracción excesiva, balón gástrico subinflado o balón esofágico inflado con el gástrico suelto. Se detecta por la marca de profundidad y por el deterioro respiratorio súbito. Conducta: cortar la sonda y retirarla.
Ulceración y necrosis de la mucosa esofágica Por presión y tiempo. Se limita respetando el máximo de 24 horas, usando la presión mínima eficaz y desinflando el balón esofágico apenas se pueda.
Necrosis por presión en labios, mejillas y narinas Subestimada: en una serie pediátrica de 19 niños apareció en el 31 %, junto con ulceración de la mucosa gástrica en el 16 %. Se previene con protección cutánea, revisión de los puntos de apoyo en cada turno y cuidado de la fijación. Serie pediátrica; esta página es para adultos, pero el mecanismo es el mismo.
Resangrado al desinflar Alrededor de la mitad de los casos. Se maneja planificando el desinflado junto al tratamiento definitivo, no antes.
Dolor torácico, agitación, arritmias Frecuentes con el balón esofágico inflado. Sedoanalgesia adecuada; descartar antes migración y perforación en lugar de atribuirlo sin más a la incomodidad.
Los cinco errores que se repiten
1Instalar sin vía aérea. La aspiración es la complicación clásica y es evitable.
2Inflar el balón gástrico sin confirmar la posición. Es el error que rompe el esófago.
3Inflar el balón esofágico de entrada, sin comprobar primero si el gástrico traccionado ya detuvo el sangrado.
4No fijar la hora límite: el balón se queda puesto más de 24 horas porque nadie escribió cuándo empezó.
5Instalar sin plan de salida. Un balón sin endoscopia, stent, TIPS o traslado organizado solo traslada la muerte unas horas.
Nota de certeza
⚠️ La evidencia que sostiene este procedimiento es antigua, observacional y poco favorable. Las cifras de eficacia provienen de series de los años ochenta y noventa (91,5 % de hemostasia inicial, 47,7 % permanente) y de un ensayo aleatorizado frente a vasopresina que hoy no representa el tratamiento estándar. El metaanálisis moderno de terapias puente es menos amable: fracaso en el control del sangrado en 35,5 %, eventos adversos en más del 20 % y 9,7 % de ellos mortales. El único ensayo aleatorizado que comparó el balón con el stent esofágico —28 pacientes— favoreció claramente al stent (éxito 66 % vs 20 %). El balón sigue en los algoritmos porque está disponible en cualquier hospital a cualquier hora, no porque sea la mejor opción. La técnica en sí —volúmenes, presiones, magnitud y duración de la tracción, esquemas de desinflado intermitente, tiempo de observación antes de retirar— no está estandarizada ni respaldada por estudios comparativos: se apoya en insertos de fabricantes, textos de procedimientos y consenso, y debe ajustarse al kit y al protocolo institucional.
0% del checklist
Uso clínico. Esta página es una ayuda memoria de apoyo a la atención de urgencia y no reemplaza el juicio clínico ni los protocolos vigentes del servicio, ni el entrenamiento presencial en el procedimiento. La instalación de una sonda de taponamiento esofagogástrico es un procedimiento de alto riesgo, con complicaciones potencialmente mortales —rotura esofágica, aspiración pulmonar, migración con obstrucción de la vía aérea, necrosis de la mucosa—: leer este checklist no sustituye la práctica supervisada ni la simulación. Los volúmenes del balón gástrico, la presión del balón esofágico, la magnitud y duración de la tracción, los esquemas de desinflado intermitente, el orden y los tiempos del retiro y el uso de aire o líquido para el inflado dependen del modelo de sonda disponible y deben verificarse con el inserto del fabricante y con el protocolo institucional antes de aplicarse. Lo mismo vale para los fármacos y esquemas mencionados —terlipresina, octreotida, ceftriaxona, umbrales de transfusión y manejo de la coagulopatía—, para la conducta ante contraindicaciones relativas (cirugía esofagogástrica reciente, estenosis conocida, sospecha de perforación) y para el uso del dispositivo en hemorragia no variceal, que es excepcional y fuera de indicación. Las metas de tiempo del cronómetro son referenciales y no constituyen un estándar validado: el único plazo respaldado por consenso es el máximo de 24 horas de permanencia, y la única referencia temporal publicada que se cita —3 min 49 s de inserción promedio— proviene de un taller de simulación con 28 residentes, no de pacientes. Los esquemas son dibujos orientativos, no ilustraciones anatómicas a escala ni imágenes radiológicas. El contenido es para pacientes adultos; el taponamiento pediátrico requiere sondas de tamaño adecuado y se rige por el protocolo del servicio. El cronómetro y el checklist no guardan ningún dato: el registro del procedimiento se hace en la ficha clínica.