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Procedimiento HALO · Checklist

Cistostomía suprapúbica de urgencia

Hay una sola situación que justifica atravesar la pared abdominal con un trocar en el box: la vejiga está llena y la uretra no se puede pasar. El procedimiento es breve, resuelve el problema en segundos y tiene una sola complicación que mata —la punción del intestino—, que casi siempre ocurre por la misma razón: se punciona una vejiga que no se vio. Tres ideas organizan la página. La indicación la pone la vejiga, no la uretra: sin globo vesical confirmado no hay procedimiento, por mucho que el paciente no haya orinado. La ecografía no es un lujo, es la diferencia entre dos procedimientos distintos: la guía de la BAUS recomienda usar ultrasonido siempre que sea posible justamente para ver si hay asas interpuestas, y la revisión de Jacob cita un riesgo de lesión intestinal de hasta 2,4 % con una mortalidad del 1,8 % en la literatura antigua de punción a ciegas. Y el riesgo real, bien seleccionado, es mucho más bajo de lo que se repite: la auditoría nacional británica de Hall revisó 11.473 inserciones y su metaanálisis encontró lesión intestinal en 11 de 1.490 (0,7 %), con la recomendación de informar al paciente de bajo riesgo una cifra menor al 0,25 %; en las 1.000 inserciones electivas de Hobbs no hubo ninguna lesión intestinal. La diferencia entre esas dos cifras es la selección del paciente y la imagen. Aquí están la indicación, la estratificación de riesgo que decide si esto se hace en el box o no se hace, los roles y tiempos, el kit, la ventana ecográfica, la punción paso a paso con trocar y con Seldinger, cómo confirmar que el catéter quedó donde debía, qué vigilar después y cómo se reconoce a tiempo la lesión que no se puede pasar por alto.

01
¿Es esta la vejiga que se punciona?
Retención con globo vesical confirmado y uretra impasable: la única indicación de urgencia — y lo que no es
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ℹ️ La indicación es estrecha, a diferencia de casi todo lo demás en este sitio. La cistostomía de urgencia por punción existe para drenar una vejiga distendida cuando el acceso uretral falló o está contraindicado. No es un procedimiento para la anuria, ni para el dolor hipogástrico, ni para la insuficiencia renal: en todos esos casos, si la vejiga está vacía, puncionarla no drena nada y sí puede perforar un asa. La guía de la BAUS —publicada en 2010 y revisada en 2020— es la referencia que organiza esta página: reconoce que el procedimiento es generalmente seguro pero insiste en que el riesgo de morbilidad grave y de muerte debe considerarse siempre y explicarse al paciente.
Cuándo sí, ahora
🚽Retención urinaria con globo vesical y cateterismo uretral fallido, después de un intento razonable y bien hecho por alguien con experiencia: sonda de calibre adecuado, lubricación generosa, anestesia tópica, técnica correcta. Que la sonda no entre en el primer intento de un operador novato no es indicación de puncionar: es indicación de que lo intente alguien más.
🧱Obstrucción del acceso uretral que no se va a resolver en el box: estrechez uretral conocida, falsa vía ya creada por intentos previos, hiperplasia prostática con cuello alto que rechaza la sonda, cirugía prostática o uretral reciente con estenosis de la anastomosis, fimosis cerrada o parafimosis que no permite el acceso.
🩸Sospecha de lesión uretral en el trauma —sangre en el meato, hematoma perineal o escrotal en mariposa, fractura de pelvis, próstata no palpable— cuando el cateterismo uretral falló o se decidió no intentarlo. La guía AUA Urotrauma aborda explícitamente la colocación de tubo suprapúbico percutáneo o abierto tras la lesión uretral por fractura de pelvis (enunciado añadido en la enmienda de 2020). En el politraumatizado la decisión es del equipo con urología y traumatología, no del operador solo: si hay fractura de pelvis que va a ir a osteosíntesis, el sitio de punción puede comprometer el campo quirúrgico. Verificar con protocolo institucional.
⏱️Cuando la demora tiene costo. La retención prolongada no es solo dolor: es daño del detrusor, hidronefrosis y falla renal obstructiva. Si la vejiga está confirmada y la uretra no se pasa, el procedimiento no se agenda para mañana.
⛔ La contraindicación que define el procedimiento: vejiga que no se ve. Toda la seguridad de esta punción depende de que la vejiga distendida empuje el peritoneo y las asas hacia arriba y deje un corredor extraperitoneal entre la piel y la pared vesical anterior. Si la vejiga no está distendida, ese corredor no existe y lo que hay en el trayecto es intestino. No se punciona una vejiga que no se palpa y no se ve en la ecografía, y la ecografía manda sobre la palpación: en el paciente obeso la vejiga llena no se palpa, y en el paciente delgado con asas distendidas se puede «palpar» algo que no es vejiga. Si no hay globo vesical: revisar el diagnóstico —¿es anuria?, ¿es obstrucción alta?, ¿es un paciente que ya se vació?— y no puncionar.
Los tres escenarios que esta página no cubre
EscenarioPor qué es distintoQué hacer en el box
Niños y adolescentes Otra anatomía, otras causas de retención (válvulas de uretra posterior, vejiga neurogénica, fimosis), otro material y otro umbral. En lactantes la punción suprapúbica se usa sobre todo para obtener muestra de orina, que es un procedimiento distinto de dejar un catéter. Esta página es para adultos. El manejo pediátrico se rige por el protocolo propio del servicio, con urología infantil.
Cistostomía abierta o guiada por cistoscopia en pabellón Es la ruta más segura cuando hay anatomía hostil. En las 1.000 inserciones electivas de Hobbs, el 98 % se hizo con punción guiada por cistoscopia o con incisión directa sobre un explorador uretral, y no hubo lesiones intestinales: complicaciones Clavien-Dindo ≥ IIIb en 0,6 % y retorno a pabellón en 0,4 %. Es el destino del paciente de alto riesgo de la sección 02, no un fracaso del box. Avisar a urología y trasladar es una decisión correcta, no una derrota.
Recambio de una cistostomía ya existente Parece trivial y no lo es: el trayecto puede haberse perdido, puede haber migrado, y hay lesión intestinal descrita en el recambio, no solo en la instalación (caso de Foran). Si el catéter se salió hace horas, el trayecto se cierra y el recambio ciego deja de ser seguro. Recambio programado según el protocolo del servicio. Si el trayecto se perdió o el catéter no entra sin resistencia, no forzar: es una nueva instalación y vuelve a necesitar imagen. Plazos de recambio y conducta local: verificar con protocolo institucional.
Cuándo no, o no todavía
🚫Vejiga no distendida por palpación y ecografía. Es la contraindicación absoluta: ver el recuadro de arriba.
🧬Cáncer de vejiga conocido o sospechado —hematuria macroscópica en estudio, masa vesical, antecedente de tumor vesical—. El trayecto de la punción puede sembrar tumor en la pared abdominal, y es una contraindicación reconocida de forma habitual para la cistostomía percutánea. Aquí el camino es urología, no el box; verificar con protocolo institucional.
🔪Cirugía abdominal baja o pelviana previa, y radioterapia pelviana. No prohíbe el procedimiento, pero cambia la probabilidad de que haya intestino adherido delante de la vejiga. En el caso de Verma, una paciente irradiada 30 años antes recibió punciones suprapúbicas repetidas sin guía: el catéter terminó dentro del íleon terminal y la paciente murió de sepsis. Si hay cicatriz infraumbilical o radioterapia, la imagen deja de ser opcional y el umbral para derivar baja mucho.
🩸Coagulopatía grave no corregida o anticoagulación plena en un paciente en el que la punción se puede diferir. No es lo mismo que la retención dolorosa de un paciente anticoagulado que no se puede sondear: ahí se corrige lo que se pueda y se decide con urología y hematología. Umbrales de INR y de plaquetas y esquema de reversión: verificar con protocolo institucional.
🧫Infección de la piel o de la pared abdominal en el sitio de punción: celulitis, absceso, lesión abierta, intertrigo infectado del pliegue suprapúbico en el paciente obeso.
🟥Retención por coágulos (hematuria macroscópica con coágulos). Un catéter suprapúbico fino se obstruye con el primer coágulo y además es la vía equivocada: lo que ese paciente necesita es un catéter uretral de buen calibre de tres vías con lavado, y urología. Si además no se puede sondear la uretra, el caso es de urología de inmediato.
🫃Embarazo. El útero grávido cambia la anatomía del espacio suprapúbico. No se punciona en el box sin obstetricia y urología.
Confirmación antes de armar la mesa
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Lo que decide el riesgo
Por qué la punción a ciegas lesiona intestino, qué cambia la ecografía y qué paciente no se punciona en el box
🧠 El mecanismo entero del accidente cabe en una frase. La técnica clásica «a ciegas» no es realmente ciega: se apoya en un supuesto anatómico —que la vejiga llena desplaza el peritoneo y las asas hacia arriba y deja un corredor extraperitoneal—. Como lo resume la revisión de Jacob, el problema es que en un pequeño porcentaje de pacientes ese desplazamiento no ocurre, y en ellos el trocar atraviesa intestino. La ecografía no agrega un paso: convierte un supuesto en un hallazgo.
Las cifras que conviene tener en la cabeza
FuenteQué midióResultado
Jacob 2012 — revisión Riesgo de lesión intestinal citado en la literatura previa, con técnica de palpación o percusión Hasta 2,4 % de lesión intestinal, con mortalidad del 1,8 %. Es la cifra que justificó la recomendación de usar ecografía siempre que sea posible.
Hall 2019 — auditoría nacional del Reino Unido + metaanálisis 11.473 inserciones en 18 meses, con búsqueda de laparotomía o cirugía intestinal a 30 días 141 laparotomías a 30 días; de las 114 respondidas, una sola lesión intestinal atribuible. El metaanálisis de la literatura dio 11/1.490 (0,7 %). Los autores recomiendan informar al paciente de bajo riesgo una cifra menor al 0,25 %.
Hobbs 2022 — 1.000 inserciones electivas Serie consecutiva de un centro de lesionados medulares, 98 % con punción guiada por cistoscopia o incisión sobre explorador Complicaciones Clavien-Dindo ≥ IIIb en 0,6 %; retorno a pabellón 0,4 %; tres laparotomías por sangrado o malposición; ninguna lesión intestinal; una muerte a 30 días por tromboembolismo pulmonar. Complicaciones menores a largo plazo en 59 %, bien toleradas.
Kidd 2015 — revisión Cochrane 42 ensayos de rutas de cateterización a corto plazo (≤ 14 días) en adultos hospitalizados La vía suprapúbica tuvo menos bacteriuria asintomática (RR 2,25; IC 95 % 1,63–3,10 a favor), menos dolor (RR 5,62; IC 95 % 3,31–9,55 a favor) y menos recateterizaciones; la evidencia sobre infección urinaria sintomática fue inconcluyente y de calidad muy baja. Los autores recuerdan en la misma revisión que la vía suprapúbica puede causar perforación intestinal y muerte.
Cómo leer esas cuatro filas juntas. No se contradicen: miden poblaciones distintas. El 2,4 % viene de series antiguas de punción sin imagen y con selección pobre; el 0,7 % de la literatura agregada; el < 0,25 % de un paciente de bajo riesgo en un sistema que audita; y el 0 % de Hobbs, de un procedimiento electivo, guiado y hecho por urólogos. La urgencia del box está en algún punto intermedio y el operador elige dónde: con vejiga vista, abdomen virgen y ecografía, cerca del extremo bajo; con abdomen operado, sin imagen y por palpación, cerca del alto.
La anatomía que hace segura —o no— la punción
Corte sagital · por qué la vejiga llena protege el intestino 1 DISTENDIDA · SE PUNCIONA piel y pared asas arriba peritoneo sínfisis borde superior de la sínfisis vejiga llena ≈2 cm cúpula sobre la sínfisis → corredor libre y ninguna asa en el trayecto de la aguja 2 VACÍA · NO SE PUNCIONA asas contra la pared peritoneo bajo sínfisis vejiga vacía mismo punto de entrada ⚠ asa atravesada sin cúpula sobre la sínfisis no hay corredor: el trocar entra en intestino, no en vejiga
Esquema interpretativo, no anatómico a escala. La seguridad del procedimiento es la distancia vertical entre el borde superior de la sínfisis y la cúpula vesical: cuanto más sube la vejiga, más largo es el corredor extraperitoneal y menos posible es que haya asa en el trayecto. La ecografía mide exactamente eso. El punto de entrada de ≈ 2 cm sobre la sínfisis en la línea media es convención —la regla clásica de «dos traveses de dedo» da un punto algo más alto—: en la práctica el punto lo elige la ventana ecográfica, y la distancia exacta y la angulación recomendada del set disponible deben verificarse con el protocolo institucional y las instrucciones del kit.
Estratificación antes de decidir dónde se hace
PerfilQué lo defineDónde se hace
Bajo riesgo Vejiga claramente distendida sobre la sínfisis, abdomen sin cirugía baja ni radioterapia, sin obesidad extrema, coagulación aceptable, ventana ecográfica limpia sin asas interpuestas. Box de urgencia, con ecografía, por operador entrenado. Es el paciente en el que se puede hablar de un riesgo de lesión intestinal < 0,25 %.
Riesgo intermedio Cicatriz infraumbilical o cesárea previa, obesidad, vejiga distendida pero con cúpula apenas sobre la sínfisis, anticoagulación en rango, vejiga neurogénica de baja capacidad. Se conversa antes de puncionar. Con buena ventana ecográfica y operador experimentado puede hacerse en el box; con cualquier duda sobre el trayecto, el caso es de urología o de punción guiada por imagen.
Alto riesgo — no en el box Asa visible en el trayecto, laparotomía previa o radioterapia pelviana, cáncer vesical conocido o sospechado, retención por coágulos, coagulopatía grave, embarazo, vejiga que no se identifica con seguridad. Urología o radiología intervencional: cistostomía guiada por cistoscopia, punción guiada por imagen o cistostomía abierta. Mientras se coordina: analgesia, y nuevo intento uretral por manos expertas si eso es razonable.
⚠️ La ecografía baja el riesgo, no lo anula. Ninguna de las referencias de esta página demuestra que la guía ecográfica elimine la lesión intestinal: la guía BAUS la recomienda «siempre que sea posible» sin evidencia de desenlace que lo cuantifique, y la propia revisión de Jacob se presenta como descripción de técnica y revisión de la literatura disponible, no como ensayo. Lo que sí está claro es el otro lado: hay muertes publicadas por punción sin imagen en pacientes de riesgo —el caso de Verma en una paciente irradiada, el de Islam con perforación de intestino delgado en una punción ciega por estrechez uretral—. Ver la vejiga y no ver asas es un requisito, no una garantía.
💧 Una salida descrita cuando hay asa en el camino: la hidrodisección. Chan y Speirs describen inyectar bajo visión ecográfica unos 30 mL de suero con lidocaína en el espacio entre la sínfisis y el asa para desplazar el intestino y abrir un corredor, y luego insertar el catéter por técnica de Seldinger. Funcionó y sin complicaciones. Es un reporte de un solo caso, pensado para el paciente que no tolera anestesia general: no es una técnica de rescate para el box de urgencia y no está validada. Se menciona porque explica por qué el caso con asa interpuesta tiene salida en manos de quien sabe hacerla, y esas manos no están necesariamente en la urgencia.
03
Cronómetro, hitos y roles
El reloj parte cuando se decide puncionar, no cuando aparece el kit
00:00
Detenido · parte el reloj cuando se decide puncionar
⚠️ Ninguna de estas metas es un estándar validado. No existe referencia publicada de tiempos para la cistostomía suprapúbica de urgencia: el reparto de arriba es una distribución razonable propuesta para esta página y debe ajustarse al protocolo institucional. Y tiene un sentido distinto al de los otros checklists de esta sección: aquí el cronómetro no está para apurar la punción, está para que las etapas que se saltan no se salten. El procedimiento no compite contra un reloj biológico de minutos —la vejiga llena duele y daña, pero no mata en diez minutos—. Si el reloj corre y la ventana ecográfica no es buena, la respuesta correcta es detenerse, no acelerar.
Roles mínimos
1Operador: hace la ecografía, marca el punto, infiltra, punciona, instala el catéter y lo fija. No suelta el catéter hasta que esté fijo: un catéter recién puesto y no asegurado se sale con el primer movimiento del paciente y el trayecto se pierde.
2Asistente: abre el kit, pasa el material, sostiene el transductor cuando el operador necesita las dos manos, y recibe la orina en un recipiente graduado. Es también quien mide el volumen drenado, dato que después define la vigilancia de la sección 08.
3Tiempo y registro: lleva el cronómetro y hace las cuatro preguntas que se olvidan: «¿vimos la vejiga?», «¿hay asa en el trayecto?», «¿la muestra de orina ya salió?» y «¿quién vigila la diuresis horaria?».
👤 En la práctica son dos personas. Este no es un procedimiento de equipo: es un operador y alguien que asista. Lo que sí necesita ser de todos es la decisión previa —puncionar o derivar— y la vigilancia posterior, que dura horas y la hace enfermería.
04
Mesa, kit y material
Abrir el set y entenderlo en seco antes de pinchar — y saber si el catéter que trae tiene balón o no
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📦 El error de kit más caro: suponer que el catéter tiene balón. Los sets de punción suprapúbica se dividen en dos familias y se fijan de manera distinta. Los sets tipo Cystofix traen un catéter que no tiene balón y se sostiene fijándolo a la piel —sutura, alas o placa de fijación según el modelo—; otros sets traen una sonda Foley o un catéter con balón, que se ancla inflándolo dentro de la vejiga. Si el operador cree que infló un balón que no existe, el catéter queda sin anclaje y se sale. Los calibres disponibles, el largo del catéter, el sistema de fijación exacto, el volumen del balón si lo hay y la angulación de inserción recomendada son propios de cada set: deben leerse en el kit del servicio y verificarse con el protocolo institucional. Esta página describe el procedimiento, no reemplaza las instrucciones del fabricante.
Las dos técnicas que puede traer el set
FamiliaCómo funcionaQué cuidar
Trocar con camisa divisible (tipo Cystofix) Una aguja-trocar rodeada de una camisa que se parte a lo largo. El trocar entra en la vejiga, se retira el mandril, se pasa el catéter por la camisa y luego la camisa se divide y se retira dejando el catéter dentro. Es un solo paso de punción, con instrumento grueso y punta cortante: toda la seguridad está en la profundidad controlada y en haber visto la vejiga. Sujetar el trocar cerca de la punta limita cuánto puede entrar si se cede la resistencia de golpe.
Técnica de Seldinger (aguja, guía, dilatador) Se punciona con una aguja fina, se confirma la orina, se pasa una guía metálica, se dilata el trayecto y se avanza el catéter sobre la guía —el mismo principio de un acceso venoso central—. Más pasos y más lento, pero el primer paso es una aguja fina en vez de un trocar grueso: el error se detecta antes de hacer un agujero grande. Es la técnica usada por Chan y Speirs tras la hidrodisección. Pide más material y guía ecográfica sostenida.
¿Cuál es mejor? No hay evidencia aleatorizada que decida entre trocar y Seldinger para la urgencia. En la serie de Hobbs tampoco hubo diferencias de resultado entre los dos métodos comparados allí —punción guiada por cistoscopia y incisión sobre explorador—. La respuesta práctica es menos elegante y más útil: la mejor técnica es la del set que hay en el servicio y con la que el operador está entrenado. Lo que no es negociable es la imagen previa.
Mesa
📡Ecógrafo encendido y a mano, con transductor convexo de baja frecuencia para ver la vejiga y medir profundidad. El transductor se queda en la mesa durante el procedimiento, no se devuelve después de marcar: hace falta otra vez para confirmar.
🧰El set de cistostomía, abierto y revisado en seco: identificar el trocar o la aguja, la camisa divisible o la guía y el dilatador, el catéter, el conector y el sistema de fijación. Contar las piezas antes, no durante.
🧪Antiséptico y gasas, campo estéril fenestrado, guantes estériles, bata según el protocolo del servicio. Antiséptico, concentración y tiempo de contacto: verificar con protocolo institucional.
💉Anestesia local: lidocaína sin vasoconstrictor, jeringa de 10 mL y una aguja larga que alcance la vejiga a la profundidad medida en la ecografía —esa misma aguja es la aguja buscadora—. La dosis máxima habitualmente citada para lidocaína sin vasoconstrictor es de ≈ 4,5 mg/kg (hasta unos 300 mg en el adulto), pero la concentración, el volumen y la dosis máxima que se usan en este servicio deben verificarse con el protocolo institucional.
🔪Bisturí para la incisión puntiforme de la piel, porta y sutura no reabsorbible para fijar el catéter si el set no trae placa, tijera, apósito.
🧴Recipiente graduado para medir la orina drenada, frasco de muestra rotulado antes de pinchar para urocultivo, y bolsa de drenaje cerrada con su soporte. Jeringa de 10–20 mL con suero fisiológico para la confirmación de la sección 07.
🩺Monitorización y analgesia: presión arterial y frecuencia cardíaca antes y después —la descompresión puede bajar la presión—, y analgesia sistémica si el paciente llega con dolor por el globo.
💊Profilaxis antibiótica según el protocolo del servicio. Es práctica habitual antes de instalar una cistostomía, pero el esquema, la dosis, la vía y si corresponde en este paciente los define el programa local de uso de antimicrobianos (PROA): verificar con protocolo institucional. Si hay sospecha de infección urinaria o sepsis, el tratamiento empírico es otra conversación y no espera.
Preparación antes de la antisepsia
05
Posición, ventana ecográfica y marca
Los tres minutos que deciden si esto es un procedimiento seguro: ver la vejiga, medir la profundidad y barrer el trayecto
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Posición
🛏️Decúbito supino, piernas extendidas, abdomen descubierto desde el ombligo. En el paciente obeso, el pliegue suprapúbico se levanta, se seca y se mantiene retraído por el asistente: puncionar dentro de un pliegue húmedo es una infección de sitio anunciada.
📐Trendelenburg ligero si el paciente lo tolera. La idea es que las asas floten hacia cefálico y la vejiga quede más expuesta. Es convención, sin evidencia de desenlace que la respalde; no se usa si compromete la ventilación o la hemodinamia.
✂️Vello recortado con máquina, no rasurado, si estorba. Es la práctica general de preparación de piel para procedimientos invasivos. Verificar con protocolo institucional.
Lo que hay que ver y medir antes de tocar el bisturí
La pantalla antes de puncionar · esquema interpretativo 1 TRANSVERSAL · ¿ES LA VEJIGA? pared anecoica próstata línea media · redondeada · pared fina simétrica a los dos lados del transductor y con próstata o útero por detrás 2 SAGITAL · LAS TRES MEDIDAS sínfisis 1 2 3 ① piel → pared anterior: cuánto hay que entrar ② piel → pared posterior: dónde hay que parar ③ altura de la cúpula sobre la sínfisis 3 ASA EN EL TRAYECTO · SE DETIENE gas vejiga gas con sombra sucia · peristalsis · haustras buscar otra ventana, y si no hay, no puncionar 4 LO QUE PARECE VEJIGA quiste ascitis asa ¿está en la línea media? ¿se ve el cuello vesical? ¿se vació cuando drenó? eso es lo que lo confirma
Esquema interpretativo, no imágenes reales. Las tres medidas del panel 2 son el centro del procedimiento: ① dice cuánto hay que entrar, ② dice dónde hay que parar y ③ dice si hay corredor. El panel 3 es el único hallazgo que por sí solo cancela la punción en el box. El panel 4 recuerda que la colección anecoica más grande del hipogastrio no siempre es la vejiga: la prueba definitiva de que era vejiga es que se vació al drenarla. El rendimiento diagnóstico de la ecografía en el punto de atención para descartar asa interpuesta antes de esta punción no está cuantificado en la literatura citada.
El barrido, paso a paso
1Transversal sobre la sínfisis y subir. Identificar la colección anecoica de la línea media, con pared fina, y detrás de ella la próstata o el útero. Confirmar que es simétrica respecto de la línea media.
2Girar a sagital y medir las tres distancias del esquema: profundidad piel–pared anterior, profundidad piel–pared posterior y altura de la cúpula sobre el borde superior de la sínfisis. Decirlas en voz alta y anotarlas: la primera se traduce en cuánto avanza el trocar, la segunda en el límite que no se cruza.
3Barrer todo el trayecto previsto buscando intestino, no solo el punto de entrada: gas con sombra sucia, haustras, contenido que se mueve, peristalsis. Un asa entre la pared y la vejiga cancela ese punto de entrada; si no hay ningún punto limpio, cancela el procedimiento en el box.
4Quedarse en la línea media. Los vasos epigástricos inferiores corren por detrás del músculo recto, cerca de su borde lateral: salirse de la línea media los acerca al trayecto. La línea alba es además el camino menos vascularizado y menos muscular.
5Estimar el volumen si el equipo no lo calcula solo: el producto de los tres diámetros por un coeficiente cercano a 0,7 es la fórmula más usada. En el trabajo de Bih fue la más exacta de diez fórmulas comparadas, con un error medio de 17,4 % ± 11,6 %, que bajó a 12,7 % ± 10,1 % al corregir por la forma de la vejiga (coeficientes 0,89 cuboide, 0,81 elipsoide y 0,66 prisma triangular). Es un orden de magnitud, no una cifra: sirve para anticipar el volumen a drenar, no para decidir la indicación.
6Marcar el punto con el transductor, no a ojo, y marcarlo de modo que sobreviva a la antisepsia —o volver a identificarlo con el transductor ya sobre el campo estéril—. El error clásico es marcar, limpiar la marca con el antiséptico y puncionar «más o menos ahí».
No hay un volumen mínimo validado para puncionar. Lo que autoriza la punción no es un número de mililitros: es la ventana —cúpula sobre la sínfisis y trayecto sin asas—. Un paciente delgado con 400 mL puede tener una ventana excelente y un paciente obeso con 700 mL una ventana mala. Si el servicio usa un umbral local de volumen, verificar con protocolo institucional.
Antes de pinchar
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La punción, paso a paso
Trocar con camisa divisible y la variante de Seldinger: profundidad controlada, un solo paso decisivo
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🖐️ El gesto que define la seguridad de la punción es cuánto puede entrar el trocar si la resistencia cede de golpe. La pared abdominal y la pared vesical ofrecen resistencia y luego la pierden bruscamente; si la mano empuja con todo el brazo y nada la frena, el trocar atraviesa la vejiga y llega a la pared posterior —o más allá—. Por eso se sujeta el instrumento cerca de la punta, con el dedo o la mano no dominante apoyada en la piel como tope a la profundidad medida en la ecografía, y se empuja con la muñeca, no con el hombro. La profundidad a la pared posterior, medida en la sección 05, es el número que no se cruza.
Secuencia con trocar y camisa divisible
Trocar con camisa divisible · cuatro gestos 1 INCISIÓN Y ENTRADA CONTROLADA vejiga tope de profundidad mano apoyada en la piel incisión ≈ 5 mm 2 ORINA · SE DETIENE EL AVANCE orina en el cono retirar el mandril + 1 cm y no más nunca llegar a la pared posterior medida 3 CATÉTER POR DENTRO DE LA CAMISA camisa punta bien dentro 4 CAMISA DIVIDIDA Y RETIRADA fijación a la piel sujetar el catéter mientras se retira la camisa
Esquema interpretativo de la secuencia, no instrucciones de un set específico. La angulación de entrada —perpendicular a la piel o ligeramente inclinada hacia caudal—, la profundidad de avance tras la aparición de orina, el largo de catéter a introducir y el sistema de fijación varían entre sets y deben leerse en las instrucciones del kit disponible y verificarse con el protocolo institucional. En los sets sin balón el catéter se sostiene solo por su fijación a la piel.
Los pasos, en orden
1Incisión puntiforme de unos 5 mm en la marca, con el bisturí perpendicular a la piel. Facilita el paso del trocar y evita que la piel se invagine: una incisión demasiado pequeña obliga a empujar más fuerte, que es exactamente lo que no se quiere.
2Montar el conjunto según el kit y comprobar que el catéter desliza dentro de la camisa antes de puncionar. Comprobarlo con el trocar ya dentro del paciente es tarde.
3Entrar por el mismo trayecto que probó la aguja buscadora, con el mismo ángulo, sujetando cerca de la punta y con la mano no dominante como tope a la profundidad medida. Presión firme, continua y controlada: no un golpe.
4Detenerse en cuanto aparezca orina o se sienta la pérdida de resistencia, y avanzar solo lo mínimo —del orden de un centímetro, o lo que indique el kit— para que la punta de la camisa quede intravesical. Aquí es donde se produce la lesión de pared posterior.
5Retirar el mandril o la aguja sosteniendo firme la camisa, sin cambiar su profundidad ni su ángulo. Debe salir orina libremente.
6Avanzar el catéter por la camisa hasta que la punta quede bien dentro de la vejiga, no apenas pasada la pared y no apoyada en la pared posterior ni enroscada en el cuello.
7Dividir y retirar la camisa sujetando el catéter con la otra mano para que no salga con ella. Es el paso en que más catéteres se pierden.
8Conectar la bolsa de inmediato, recibir la primera orina en el recipiente graduado, tomar la muestra de urocultivo y describir el aspecto: clara, turbia, hematúrica, con restos. Si lo que sale es líquido entérico, con gas o con olor fecaloideo, saltar a la sección 09 sin retirar nada.
9Fijar el catéter antes de soltarlo: inflar el balón si el set lo tiene, o suturar y poner la placa de fijación si no. Apósito, y marca de la profundidad a la que quedó el catéter para poder detectar después si se movió.
🚱 No vaciar la vejiga antes de tiempo. La aguja buscadora se usa para confirmar trayecto y profundidad, no para drenar: si se aspiran 200 mL con la jeringa, la cúpula baja, el corredor se acorta y la ventana que se acababa de verificar deja de existir. Aspirar lo mínimo para ver orina y pasar al trocar.
🧵 Si el set es de Seldinger, cambian los pasos 3 a 7, no el resto. Se punciona con la aguja fina, se confirma la orina, se pasa la guía —idealmente viéndola entrar en la vejiga con el transductor—, se retira la aguja, se dilata el trayecto sobre la guía y se avanza el catéter. Es más lento y pide más manos, y su ventaja es que el primer paso lo da una aguja fina y no un trocar: si el trayecto está equivocado, el daño es de una aguja. Reglas que no cambian: nunca soltar la guía, nunca avanzar el dilatador más allá de la profundidad medida, y nunca forzar nada que no entre liso.
Durante la punción
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Confirmar que quedó en la vejiga
Que salga líquido no es confirmación — la confirmación es ver el catéter dentro y ver la vejiga vaciarse
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✅ Tres confirmaciones, de la más débil a la más fuerte. ① Sale orina espontáneamente y en volumen acorde al estimado por ecografía: es buena evidencia, y es la que casi siempre se usa. ② La vejiga se vacía en la pantalla mientras drena —la colección anecoica se colapsa y la cúpula baja—: esto es casi definitivo, porque ningún otro espacio se comporta así. ③ Se inyectan 10–20 mL de suero por el catéter y se ve el flujo dentro de la vejiga con el transductor, volviendo a llenarse: es la confirmación directa de que la punta está en el lumen vesical. No hay estudio que compare el rendimiento de estas tres maniobras para esta indicación; el esquema es un orden de solidez razonado, no una escala validada.
Las señales de que algo no está donde debería
SeñalQué puede significarConducta inmediata
No sale nada Catéter fuera de la vejiga, en el espacio prevesical, acodado, obstruido por un coágulo, o la vejiga se vació antes por otra vía. No retirar y volver a pinchar a ciegas: volver a la ecografía. Ver sección 09.
Sale líquido entérico, con gas, con restos o con olor fecaloideo Catéter en intestino. Es la complicación que mata y se reconoce aquí o no se reconoce a tiempo. No retirar el catéter. Avisar a cirugía y urología de inmediato, régimen cero, antibióticos e imagen. Ver sección 09.
Sale solo sangre Lesión vascular de la pared abdominal o vesical, punción de un vaso, o lesión de la pared posterior. No retirar, avisar a urología, reevaluar con imagen y monitorizar hemodinamia. Umbral de transfusión y conducta: según protocolo institucional.
Dolor desproporcionado o que aumenta después de drenar Catéter apoyado en la pared posterior, en el trígono o en el cuello; extravasación; irritación peritoneal. Revisar posición con ecografía y profundidad del catéter; no «empujar un poco más» a ciegas.
El catéter no se irriga liso, o el suero entra pero no vuelve Punta en una falsa vía, en el espacio perivesical o contra la pared. Reevaluar con ecografía antes de seguir usando ese catéter.
Cierre del procedimiento
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Después de drenar
Diuresis postobstructiva, hematuria posdescompresión y la pregunta de si hay que vaciar de golpe o despacio
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🌊 El procedimiento no termina cuando sale la orina. El paciente que acaba de drenar dos litros tiene por delante horas de riesgo que no vienen de la punción, sino de la descompresión: diuresis postobstructiva, hipotensión, hiponatremia y hematuria. En la revisión de Rigonalli, con nueve estudios y 665 pacientes, la hiperdiuresis posobstrucción ocurrió en el 15 a 78 % de los casos, con una duración media de 2 a 5 días, hematuria en 11 a 55 %, hiponatremia en 22 a 28 % e hipotensión en 9 %. La mayoría se resuelve sola —ese es el otro mensaje de la misma revisión—, pero solo si alguien está mirando.
Diuresis postobstructiva: definición y riesgo
📏Definición de trabajo: diuresis de al menos 200 mL/h durante dos horas consecutivas, o más de 3 L en 24 horas, tras resolver la retención u obstrucción. Es la definición que usa el caso de Finger y Moses.
🕑Fisiológica contra patológica: la fisiológica dura unas 24 horas; la patológica se prolonga más de 48 horas y es la que lleva a déficits electrolíticos masivos, hipotensión y shock. El mecanismo combina lavado del gradiente medular, daño tubular, menor expresión de los transportadores de sodio en el asa ascendente gruesa, caída de la filtración glomerular y mala respuesta a la hormona antidiurética.
🧮Quién tiene más riesgo, según el metaanálisis de Rigonalli: creatinina sérica > 105 µmol/L (≈ 1,2 mg/dL) con OR 4,83 (IC 95 % 1,14–20,44; p = 0,032) y mayor volumen vesical, con OR 1,21 por cada 100 mL (IC 95 % 1,06–1,40; p = 0,006). Es decir: el paciente con retención crónica, vejiga enorme y creatinina alta es el que hay que vigilar, y es exactamente el paciente al que se le pone una cistostomía.
🩹Qué se hace: diuresis horaria, balance, presión arterial, peso si es posible, y controles de electrolitos y función renal. La reposición se guía por las pérdidas, con el cuidado de no reponer el 100 % indefinidamente, porque eso perpetúa la diuresis. El esquema concreto de reposición, la fracción de las pérdidas a reponer, el tipo de solución y la frecuencia de los controles de laboratorio deben verificarse con el protocolo institucional: las propias revisiones citadas señalan que no hay protocolos estandarizados y piden estudios prospectivos.
¿Vaciar de golpe o despacio? La pregunta sigue abierta
FuenteQué dicePeso
Nyman 1997 — revisión Tras el vaciamiento rápido y completo: hematuria en 2 a 16 %, rara vez significativa; la presión arterial baja pero suele normalizarse; diuresis postobstructiva en 0,5 a 52 %, fácil de manejar. No encontró ningún estudio que apoye el vaciamiento gradual y recomienda el vaciamiento rápido y completo como método óptimo. Revisión narrativa de la literatura, sin ensayos que compararan directamente las dos estrategias en ese momento.
Odeyemi 2024 — ensayo aleatorizado Sesenta pacientes con retención crónica, aleatorizados a descompresión rápida o gradual por sonda uretral: hematuria macroscópica en 15/30 (50 %) con la rápida contra 7/30 (23,3 %) con la gradual (p = 0,032). Las transfusiones fueron 4 contra 1, sin diferencia significativa (p = 0,920). Los autores recomiendan la descompresión gradual. Ensayo pequeño, unicéntrico, en retención crónica y por vía uretral. El desenlace favorable es hematuria, no un desenlace duro.
Rigonalli 2025 — minirrevisión Resume que un ensayo aleatorizado no mostró diferencia significativa en complicaciones entre descompresión rápida y gradual, y subraya la ausencia de protocolos estandarizados. Revisión breve de nueve estudios; expone el desacuerdo más que resolverlo.
Qué hacer con un desacuerdo así, en el box. Tres cosas se pueden afirmar sin forzar los datos. Primero: la hematuria posdescompresión existe, es frecuente y casi siempre es autolimitada —de ahí los rangos de 2–16 % y 11–55 % según la serie—. Segundo: nadie ha demostrado que retrasar el drenaje mejore un desenlace que importe; lo único que mostró el ensayo de Odeyemi fue menos hematuria visible, sin diferencia en transfusión. Tercero: el paciente con una cistostomía recién puesta y un catéter fino es justamente el que menos conviene dejar con sangre y coágulos dentro, porque el catéter se obstruye. La conducta razonable es drenar y vigilar, no drenar y olvidar ni dejar la vejiga llena por miedo. Si el servicio tiene una política de drenaje escalonado, verificar con protocolo institucional: no hay evidencia que obligue en ninguna de las dos direcciones.
Vigilancia de las primeras horas
Qué se vigilaCada cuántoQué obliga a avisar
Diuresis horaria Horaria las primeras horas ≥ 200 mL/h por dos horas seguidas o > 3 L en 24 h: diuresis postobstructiva en curso
Presión arterial y frecuencia cardíaca Antes, inmediatamente después y luego seriadas Caída sostenida de presión, taquicardia, ortostatismo
Aspecto de la orina y permeabilidad del catéter Continuo Hematuria que no clarea, coágulos, catéter que deja de drenar
Electrolitos, creatinina y estado ácido-base Según el protocolo local Hiponatremia, hipokalemia, caída o alza de creatinina
Dolor abdominal, distensión, fiebre, peritonismo Clínico, seriado Cualquiera de ellos obliga a pensar en lesión intestinal o extravasación, incluso horas después
Sitio de punción Clínico, seriado Sangrado, hematoma que crece, salida de orina alrededor, celulitis
Indicaciones escritas antes de dejar el box
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Cuando no sale orina o algo salió mal
El algoritmo de afuera hacia adentro, y cómo se reconoce a tiempo la lesión intestinal
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🧭 Regla general: cuando no sale orina, no se repite la punción hasta haber revisado de afuera hacia adentro. Cada punción adicional multiplica el riesgo que ya se asumió una vez, y el caso de Verma es exactamente eso: punciones suprapúbicas repetidas sin guía en una paciente irradiada, con el catéter terminando en el íleon terminal y un desenlace fatal.
No sale orina: de afuera hacia adentro
1El circuito, primero. ¿La bolsa está conectada? ¿Hay una acodadura, una pinza olvidada, el catéter atrapado bajo el paciente, el apósito apretando? Es la causa más frecuente y la más tonta.
2Lavar suavemente con 10–20 mL de suero. Si entra liso y vuelve, el catéter es permeable y está dentro: el problema es que la vejiga está vacía. Si entra y no vuelve, o no entra, la punta no está en el lumen.
3Ecografía otra vez. ¿Hay vejiga? ¿Dónde está la punta? ¿Hay líquido perivesical —extravasación— o una colección nueva? Esta pregunta reemplaza a cualquier conjetura.
4¿Se vació la vejiga por otra vía? La aguja buscadora que aspiró demasiado, una micción espontánea, o una sonda uretral que finalmente pasó. Es la explicación benigna y hay que buscarla antes que las otras.
5Si la punta no está en la vejiga: no se reposiciona empujando. Avanzar un catéter cuya trayectoria se desconoce es cómo se convierte un problema en una laparotomía. Se detiene, se avisa a urología, y la siguiente punción —si corresponde— se hace con imagen y por quien tenga más experiencia.
6Límite de intentos. Dos punciones fallidas con buena ventana ecográfica, o una sola con ventana dudosa, son razón suficiente para parar y derivar. No hay un número validado: es una convención prudente, y el protocolo institucional puede fijar otra.
🚨 Sospecha de lesión intestinal: lo que NO se hace. No se retira el catéter. Aunque parezca contraintuitivo, el catéter mal puesto es a la vez el mapa del trayecto y, a veces, lo que contiene el problema; retirarlo a ciegas puede liberar contenido entérico en la cavidad y hace perder la información. Lo que sí se hace, en paralelo: régimen cero, avisar de inmediato a cirugía y a urología, antibióticos de amplio espectro, reanimación, y tomografía —habitualmente con contraste administrado por el propio catéter— para demostrar dónde está la punta. En el caso de Verma el diagnóstico se hizo con ecografía y tomografía antes de operar; el tratamiento fue resección del íleon distal con ileostomía y reparación de la vejiga. La decisión final, la secuencia exacta de imagen y el momento de retirar el catéter son quirúrgicas y deben verificarse con el protocolo institucional: esta página no reemplaza esa consulta.
Las cuatro formas en que se presenta la lesión intestinal
PresentaciónCuándoQué la delata
Evidente en el acto Durante la punción Sale contenido entérico, gas o líquido con olor fecaloideo por el trocar o el catéter. Es la forma afortunada: se reconoce de inmediato.
Catéter que no drena Minutos a horas El catéter no da orina y la vejiga sigue llena en la ecografía, o drena un volumen que no corresponde. El error es atribuirlo a obstrucción y seguir lavando.
Peritonitis y sepsis diferidas Horas a días Dolor abdominal creciente, distensión, fiebre, peritonismo, deterioro. En el caso de Verma, la paciente llegó derivada por no mejorar, con necrosis de la pared ileal y una colección fecopurulenta, y murió de sepsis a pesar de la cirugía.
Fístula establecida Días a semanas Orina con contenido intestinal, neumaturia, fecaluria, diarrea al drenar, infecciones urinarias polimicrobianas de repetición. Aparece sobre todo cuando la lesión pasó inadvertida.
Las otras cosas que se complican
🩸Hematuria y coágulos. Esperable tras la descompresión y casi siempre autolimitada, pero en un catéter fino los coágulos obstruyen. Si no clarea, si el catéter se obstruye repetidamente o si hay repercusión hemodinámica, es urología: puede necesitar un catéter uretral de tres vías con lavado continuo, que la cistostomía no reemplaza.
🧵Pérdida del trayecto. El trayecto tarda semanas en madurar. Si el catéter se sale antes, la ventana se cierra en horas y lo que queda es una nueva instalación, no un recambio. En la serie de Hobbs las pérdidas de trayecto durante los recambios en la comunidad fueron uno de los problemas identificados como educables. El plazo exacto de maduración y el primer recambio: verificar con protocolo institucional.
🦠Infección. Del sitio de punción, de la orina o sistémica. La revisión Cochrane de Kidd mostró menos bacteriuria asintomática con la vía suprapúbica que con la uretral a corto plazo, pero la evidencia sobre infección sintomática fue inconcluyente: la cistostomía no es una vía «limpia», es una vía distinta.
🫧Extravasación perivesical. Catéter mal posicionado o vejiga perforada en la cara posterior: dolor, líquido libre, orina que no drena bien. Se sospecha con ecografía y se confirma con imagen con contraste.
🔁Lesión en el recambio, no solo en la instalación. El caso de Foran documenta perforación intestinal durante un recambio de cistostomía. Un recambio que no entra liso no se fuerza.
Si algo salió mal
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Complicaciones y grado de certeza
Lo que puede salir mal y cuánto sostiene cada afirmación de esta página
Complicaciones
ComplicaciónCómo apareceCómo se previene o se trata
Lesión intestinal La complicación que define el procedimiento. Desde contenido entérico por el trocar hasta sepsis diferida y muerte. Frecuencia según la fuente: hasta 2,4 % con mortalidad del 1,8 % en la literatura antigua de punción ciega (Jacob), 0,7 % en el metaanálisis de Hall, < 0,25 % recomendado para el paciente de bajo riesgo, y 0 en 1.000 inserciones electivas guiadas (Hobbs). Selección del paciente y ecografía antes de puncionar: vejiga vista sobre la sínfisis, trayecto barrido sin asas, profundidad medida, línea media, tope de profundidad con la mano. El paciente con laparotomía previa o radioterapia no se punciona a ciegas en el box.
Malposición y extravasación perivesical Catéter en el espacio prevesical o en una falsa vía: no drena, lava y no vuelve, dolor, líquido perivesical en la ecografía. Aguja buscadora antes del trocar, confirmación ecográfica después, y no reposicionar empujando un catéter cuya trayectoria se desconoce.
Lesión de la pared vesical posterior Dolor intenso, hematuria importante, extravasación. Ocurre cuando la resistencia cede de golpe y nada frena el trocar. La medida de profundidad a la pared posterior de la sección 05, el tope con la mano no dominante y detenerse en cuanto aparece orina.
Hemorragia y hematoma de pared Sangrado del sitio, hematoma que crece, sangre por el catéter. En la serie de Hobbs, el sangrado y la malposición fueron las causas de las tres laparotomías de 1.000 casos. Quedarse en la línea media —los vasos epigástricos inferiores corren junto al borde lateral del recto—, corregir la coagulopatía corregible y compresión. Umbrales y conducta: protocolo institucional.
Hematuria posdescompresión 2 a 16 % en la revisión de Nyman; 11 a 55 % en las series revisadas por Rigonalli; 50 % contra 23,3 % según estrategia de vaciamiento en el ensayo de Odeyemi. Rara vez clínicamente significativa. Vigilancia y permeabilidad del catéter. Si no clarea o se obstruye, es urología: puede necesitar catéter uretral de tres vías con lavado.
Diuresis postobstructiva, hipotensión e hiponatremia 15 a 78 % de hiperdiuresis, 22 a 28 % de hiponatremia y 9 % de hipotensión en la revisión de Rigonalli; duración media de 2 a 5 días; la mayoría autolimitada. Patológica si pasa de 48 horas. Diuresis horaria con umbral escrito, balance, electrolitos y función renal seriados, reposición juiciosa. Riesgo mayor con creatinina > 105 µmol/L y vejiga de gran volumen.
Infección Del sitio de punción, urinaria o sistémica. Menos bacteriuria asintomática que la vía uretral a corto plazo (Cochrane), con evidencia inconcluyente para infección sintomática. Técnica aséptica, sistema cerrado, profilaxis según el PROA local, y no puncionar a través de piel infectada.
Pérdida del trayecto El catéter se sale antes de que el trayecto madure y la ventana se cierra en horas. Fue uno de los problemas identificados en el seguimiento a largo plazo de Hobbs. Fijación verificada antes de soltar el catéter, instrucción explícita al paciente y al equipo, y no forzar un recambio que no entra liso.
Siembra tumoral en el trayecto Complicación tardía descrita en el cáncer vesical, y la razón de que el tumor vesical conocido o sospechado se considere contraindicación para la punción percutánea. Preguntar por hematuria en estudio y antecedente de tumor vesical antes de puncionar. Si existe, el caso es de urología. Conducta local: verificar con protocolo institucional.
Molestias a largo plazo En la serie de Hobbs, 59 % de los pacientes tuvo complicaciones a largo plazo, en su mayoría menores —obstrucción del catéter, infecciones, molestias locales— y generalmente bien toleradas. Es información para el consentimiento: la cistostomía resuelve la retención y trae su propio mantenimiento. Seguimiento urológico definido desde el primer día.
Grado de certeza de lo que dice esta página
AfirmaciónQué la sostiene
Hay riesgo de lesión intestinal y de muerte, y debe explicarse al paciente Guía de sociedad con revisión sistemática: BAUS 2010 y su revisión de 2020, más series y casos publicados. Es la afirmación mejor sostenida de la página.
Las cifras de frecuencia de lesión intestinal Datos observacionales: auditoría nacional y metaanálisis de Hall (0,7 %; recomendación de < 0,25 % para bajo riesgo), serie de 1.000 casos de Hobbs (ninguna), cifra histórica de hasta 2,4 % citada por Jacob. Ningún ensayo aleatorizado.
Usar ecografía siempre que sea posible Recomendación de guía basada en consenso (BAUS) y descripción de técnica (Jacob). No hay evidencia de desenlace que cuantifique cuánto baja el riesgo.
La vejiga distendida desplaza el peritoneo y crea un corredor extraperitoneal Razonamiento anatómico aceptado, explícito en la revisión de Jacob como el supuesto en que se apoya la técnica clásica. Es la base del procedimiento, no un resultado medido.
Diuresis postobstructiva: definición, frecuencia y factores de riesgo Revisiones y datos agregados: Rigonalli (nueve estudios, 665 pacientes) y Finger para la definición. Las razones de odds vienen de estudios observacionales con intervalos de confianza amplios (4,83; IC 1,14–20,44).
Vaciar rápido o despacio Discrepante. Nyman no encontró estudios que apoyen el vaciamiento gradual y recomienda el rápido; Odeyemi, en un ensayo de 60 pacientes con retención crónica, encontró menos hematuria con el gradual sin diferencia en transfusión; Rigonalli resume que un ensayo no mostró diferencia. La pregunta sigue abierta.
Suprapúbico contra uretral Revisión Cochrane de 42 ensayos, con evidencia de calidad baja a muy baja: menos bacteriuria asintomática y menos dolor con la vía suprapúbica, evidencia inconcluyente para infección sintomática.
La fórmula de volumen vesical por ecografía Estudio de validación en 79 sujetos (Bih), con error medio del 17,4 % que baja al 12,7 % corrigiendo por forma. Sirve como orden de magnitud.
Punto de entrada, angulación, profundidad de avance, calibres, fijación y plazos de recambio Convención y especificación del fabricante. No hay evidencia comparativa; varían entre sets y entre servicios. Todo esto debe verificarse con el kit disponible y con el protocolo institucional.
Las metas de tiempo del cronómetro Propuesta de esta página, sin respaldo publicado. No existe referencia de tiempos para este procedimiento.
Hidrodisección para desplazar el asa Un reporte de un caso (Chan y Speirs). No es una técnica de rescate validada para la urgencia.
🎯 Si de esta página hay que recordar tres cosas: ① sin vejiga vista, no hay procedimiento; ② el trayecto se barre buscando intestino, y un asa en el camino manda el caso a urología; y ③ la punción termina cuando está escrita la diuresis horaria, no cuando sale la orina.
0% del checklist
Uso clínico. Esta página es una ayuda memoria de apoyo a la atención de urgencia y no reemplaza el juicio clínico ni los protocolos vigentes del servicio, ni el entrenamiento presencial en el procedimiento ni en ecografía en el punto de atención. La cistostomía suprapúbica por punción es un procedimiento invasivo que atraviesa la pared abdominal a ciegas o guiado por imagen, con riesgo reconocido de lesión intestinal, de hemorragia y de muerte: la propia guía de la BAUS pide que ese riesgo se considere siempre y se explique al paciente, y leer este checklist no sustituye la práctica supervisada. El punto exacto de entrada y su distancia a la sínfisis, la angulación de inserción, la profundidad de avance tras la aparición de orina, el calibre y el largo del catéter, el sistema de fijación y el volumen del balón si el set lo tiene, el antiséptico y su tiempo de contacto, la concentración, el volumen y la dosis máxima del anestésico local, el esquema de profilaxis antibiótica, la política de vaciamiento rápido o escalonado, el esquema de reposición de la diuresis postobstructiva y la frecuencia de sus controles de laboratorio, el manejo de la coagulopatía, los umbrales de transfusión, el número de intentos aceptable, el plazo de maduración del trayecto y de recambio del catéter, y quién instala una cistostomía en este servicio y en qué horario dependen del material disponible y deben verificarse con el protocolo institucional antes de aplicarse. Las instrucciones del fabricante del set utilizado prevalecen sobre la descripción de técnica de esta página. Las indicaciones y esquemas antimicrobianos mencionados son orientativos y no una indicación: los define el programa local de uso de antimicrobianos (PROA). Las metas de tiempo del cronómetro no están validadas y se proponen solo para ordenar las etapas. El contenido es para adultos: el manejo pediátrico, el de la paciente embarazada y el del paciente con cáncer vesical conocido se rigen por sus propios protocolos y por la especialidad correspondiente. Verificar siempre dosis, contraindicaciones y disponibilidad local antes de actuar.