El síndrome compartimental orbitario es la única urgencia oftalmológica que se resuelve con una tijera en el box, y la única en que el tiempo que se pierde no se recupera: la órbita es un cono óseo cerrado, y la sangre o el edema que entran detrás del globo elevan la presión hasta que se detiene la perfusión del nervio óptico y de la retina. El diagnóstico es clínico —dolor, proptosis tensa, visión que cae, resistencia a la retropulsión, defecto pupilar aferente, presión intraocular alta— y esperar la tomografía es el error que deja ciego al paciente. El procedimiento es corto, se hace con instrumental de curación y lo decisivo no es la cantotomía, sino cortar la crura inferior del tendón cantal lateral: en el modelo cadavérico, la cantotomía sola baja la presión de forma parcial, y solo la cantólisis inferior la lleva bajo 20 mmHg. Aquí están el reconocimiento, cómo descartar el globo abierto antes de cortar, la anatomía que hay que tener en la cabeza, los siete pasos, los criterios de éxito y qué hacer cuando la presión no baja.
| Escenario | Qué lo produce y qué cambia |
|---|---|
| Trauma facial u orbitario | Hemorragia retrobulbar, la causa más frecuente. En una serie de 3.514 traumas craneomaxilofaciales atendidos en urgencia, hubo 9 casos (0,26 %) de síndrome compartimental por hematoma orbitario: es raro, y por eso se pasa por alto. Ojo con el dato de esa misma serie: 7 de 9 pacientes estaban en estado hipocoagulable. |
| Fractura orbitaria desplazada | La fractura suele ser protectora —descomprime la órbita hacia el seno—, pero no siempre: los septos fibrosos de Koornneef compartimentan la grasa orbitaria y permiten que el síndrome ocurra igual. Una revisión sistemática reunió 18 casos publicados con fractura desplazada y síndrome compartimental concurrente. La presencia de fractura no descarta nada. |
| Anticoagulación y coagulopatía | Trauma trivial, esfuerzo, tos o Valsalva en paciente anticoagulado. Es el grupo en que hay que vigilar activamente aunque la presentación inicial sea banal, sobre todo en adultos mayores, en hipertensión mal controlada y en pacientes con compromiso de conciencia que no pueden avisar que ven mal. |
| Posprocedimiento y posquirúrgico | Bloqueo retrobulbar o periocular (descrito incluso tras bloqueo infratroclear para sondaje de vía lagrimal en paciente sin anticoagulantes), cirugía endoscópica nasosinusal, cirugía orbitaria o palpebral, blefaroplastía, reducción de fracturas. Aparece en el pabellón o en recuperación, cuando nadie está mirando el ojo. |
| Infeccioso e inflamatorio | Celulitis orbitaria y absceso subperióstico —descrito incluso como complicación intraoperatoria del drenaje endoscópico, por presión transmitida desde el seno—, mucormicosis, tiroiditis orbitaria. Aquí la descompresión es un puente: el tratamiento es antibiótico o antifúngico y drenaje. |
| Enfisema orbitario | Fractura de pared medial más un estornudo o un sonado de nariz. Puede ser dramático y de instalación en segundos. Se descomprime igual, y se le prohíbe al paciente sonarse la nariz. |
| Reanimación masiva y quemados | Edema orbitario por volumen, en paralelo con el síndrome compartimental abdominal. El paciente está sedado y no avisa: en el gran quemado facial y en la reanimación con volúmenes muy altos, la PIO y la retropulsión deben examinarse activamente. Umbral y frecuencia de ese control: verificar con protocolo institucional. |
| Fármaco | Dosis habitual | Advertencias |
|---|---|---|
| Acetazolamida | 500 mg EV alternativa 250–500 mg VO |
Inhibidor de la anhidrasa carbónica: reduce la producción de humor acuoso. La presentación endovenosa puede no estar disponible en el servicio: verificar con farmacia. Precaución en falla renal, acidosis metabólica, alergia a sulfas y en el paciente con trauma craneoencefálico. |
| Manitol | 1–2 g/kg EV en 30–60 min |
Osmótico. Puede empeorar la hipotensión y el shock hemorrágico: en el politrauma inestable se piensa dos veces. Requiere diuresis y control de electrolitos y osmolalidad. Dosis exacta y velocidad: verificar con protocolo institucional. |
| Timolol 0,5 % tópico | 1 gota | Betabloqueador tópico. Contraindicado en asma, EPOC con broncoespasmo, bradicardia significativa y bloqueo AV avanzado; se absorbe por vía sistémica. No usar si hay sospecha de globo abierto. |
| Corticoides sistémicos | sin esquema recomendado aquí | Figuran en protocolos maxilofaciales clásicos junto al manitol y la acetazolamida, pero la evidencia que los sostiene en este escenario es muy débil y su uso en el trauma craneoencefálico asociado es desfavorable. Decisión con oftalmología y protocolo institucional; no retrasan ni sustituyen la descompresión. |
| Paso | Qué hacer y qué dice la evidencia |
|---|---|
| 1 · Revisar tu propio corte | Lo más probable es que la crura inferior no esté seccionada por completo. Vuelve a traccionar el párpado, repite el rasgueo con la punta cerrada y corta lo que quede. En el modelo cadavérico la cantotomía sola dejaba la presión alta en las 8 órbitas: es exactamente este escenario. Antes de escalar, descarta la división incompleta. |
| 2 · Cantólisis superior | Seccionar también la crura superior, con la misma maniobra pero traccionando el párpado superior hacia afuera y arriba, y la tijera dirigida hacia arriba y atrás contra el reborde. Fue necesaria en 2 de 8 órbitas del modelo cadavérico para completar la descompresión. Riesgo añadido: la glándula lagrimal y sus conductos están en ese cuadrante. |
| 3 · Alternativas publicadas | Si el acceso es imposible por edema extremo o el operador no logra identificar el tendón, hay técnicas descritas con reducción de presión comparable en modelo cadavérico: la división vertical del párpado (reducción de 63 mmHg al primer minuto frente a 58,7 de la cantotomía con cantólisis) y la incisión paracantal «de un solo corte» (PIO final media 19 vs 14 mmHg; diferencia no significativa, p = 0,36), esta última ya usada con éxito en un caso real de urgencia. El «canthal cutdown» añadió un 74 % de reducción adicional de presión orbitaria sobre la cantotomía con cantólisis inferior. Son opciones de rescate descritas en pocos modelos y casos aislados, no el estándar: úsalas si la técnica convencional falla o está fuera de tu alcance, y consúltalas con oftalmología. |
| 4 · Descompresión formal | Orbitotomía y descompresión ósea, drenaje del hematoma o del absceso, en pabellón. Es el destino de todo paciente que no responde, y también de varios que sí responden: la cantotomía es una medida de rescate, no el tratamiento definitivo de la causa. En la serie de traumas maxilofaciales se asoció la cantotomía con cantólisis inferior a la septólisis y a la disección cuidadosa del cuadrante inferotemporal de la órbita. |
| 5 · Reevaluar el diagnóstico | Si la órbita está blanda, la presión es normal y la visión sigue mal, el problema no era el compartimento: neuropatía óptica traumática, avulsión del nervio, oclusión de la arteria central de la retina, lesión del globo o lesión quiasmática o cortical. Cambia de algoritmo y consulta. |
| Complicación | Cómo se evita y qué hacer |
|---|---|
| Lesión iatrogénica del globo | La más temida. Se evita con tijera de punta roma, con la punta siempre orientada hacia el reborde óseo y en dirección contraria al ojo, y descartando el globo abierto antes de empezar. Si ocurre: escudo rígido, no manipular más, oftalmología inmediata. |
| Lesión del músculo recto lateral | Por cortar hacia dentro y hacia el globo en vez de contra el hueso. Se manifiesta como diplopía posterior. Documentar la motilidad y derivar. |
| Lesión de la glándula lagrimal y sus conductos | Ocupa el cuadrante superolateral. Es la razón por la que se hace primero la cantólisis inferior y solo después, si la presión no baja, la superior. |
| Sangrado de la herida | Esperable, sobre todo en el paciente anticoagulado. Compresión sobre el reborde óseo, gasa, epinefrina en el anestésico local, clampeo previo. Nunca comprimir el globo ni suturar para cohibir: eso reconstituye el compartimento. |
| Ptosis y malposición palpebral | Ptosis leve transitoria descrita incluso en casos con buena evolución (por ejemplo, ~1 mm durante 2 meses en un caso publicado). Ectropión o redondeo del canto son secuelas reparables. Es un precio aceptable por una visión conservada. |
| Infección de la herida | Poco frecuente. Antisepsia razonable y control de herida. Profilaxis antibiótica: verificar con protocolo institucional. |
| Fracaso por división incompleta | La complicación más frecuente en la práctica no es una lesión: es un procedimiento a medias. Se previene comprobando que el párpado inferior quede suelto y verificando la caída de presión antes de dar el procedimiento por terminado. |